Llegada de la delegación de los reyes de Himyar ante el Mensajero de Dios ﷺ en Ramadán del año 9 de la Hégira (9 d. H.), declarando su adhesión al islam
En Ramadán del año 9 de la Hégira (9 d. H.) llegó ante el Mensajero de Dios ﷺ la delegación de los reyes de Himyar, que declararon su adhesión al islam, lo cual indica la amplia entrada de los árabes en el islam en aquella etapa.

En Ramadán del año 9 de la Hégira (9 d. H.) llegó ante el Mensajero de Dios ﷺ la delegación de los reyes de Himyar, que declararon su adhesión al islam, lo cual indica la amplia entrada de los árabes en el islam en aquella etapa.
Este acontecimiento representa una de las etapas de la llegada de las delegaciones de los árabes ante el Profeta ﷺ, después de que el islam se fortaleciera y apareciera su Estado.
En Ramadán de este año: llegó ante el Mensajero de Dios ﷺ la delegación de los reyes de Himyar, que declararon su adhesión al islam.
Se trata de que un grupo de reyes de Himyar acudió al Profeta ﷺ en Ramadán y declaró su islam o llegó ya adherido a él, lo cual fue una muestra de la difusión del islam en Yemen y sus alrededores.
Este suceso ocurrió en el contexto del año 9 de la Hégira (9 d. H.), año en que se multiplicaron las delegaciones que llegaban a Medina tras el fortalecimiento del Estado islámico y la ampliación de su influencia.
La difusión del islam y la solidez de su posición en la península arábiga en el año 9 de la Hégira (9 d. H.).
Aumentó la presencia visible del islam entre los himyaríes, y las delegaciones que llegaban a Medina se destacaron como señal de que la gente se sometía a la verdad y entraba en la religión.
Indica la continuidad de la llegada de delegaciones de los árabes a Medina en el año 9 de la Hégira (9 d. H.).
Muestra el efecto de la invitación al islam en la entrada en el islam de una delegación de Himyar.
Refleja el reconocimiento de la centralidad del Estado islámico en Medina.
Contribuye a ampliar el círculo del islam entre los grupos árabes.
Educa en seguir las noticias de la difusión del islam y en valorar los frutos de la invitación al islam.
Representa el paso de la dispersión tribal a la unión en torno al islam.
Refuerza la influencia del islam en Yemen y sus alrededores.
Recepción de la delegación
La delegación de los reyes de Himyar consistió en la llegada de una carta y de enviados de los reyes de Himyar, en Yemen, ante el Mensajero de Dios ﷺ tras su regreso de Tabuk, para informarle de su conversión al islam y de que habían abandonado la idolatría. Entre sus nombres figuraban al-Hariz ibn Abd Kulal, Nuaim ibn Abd Kulal y an-Numan, de quien se dice que era señor de Ruain, Mafir y Hamdan. Además, Zurah Dhu Yazan envió a Malik ibn Murra ar-Ruhawi (de Edesa) para comunicar su islam. El Profeta ﷺ les escribió una carta en la que exponía los fundamentos del islam, lo que les correspondía en cuanto a la oración (salat), el zakat y las limosnas, y la yizya que debían pagar los demás miembros de la gente del Libro. Este suceso indica la extensión del poder del islam hasta Yemen y la transformación de la invitación al islam (da'wa), al final de la época profética, en un sistema integral que regula la relación de las tribus y los reyes con el Estado profético.
El islam atraía los corazones y las delegaciones hacia la verdad.
Reconocer la verdad cuando se manifiesta es una de las cualidades de la guía.
El islam reúne a la gente en torno a un vínculo superior al de la tribu.
Medina se convirtió en destino de las delegaciones y centro de legitimidad.
Enseñar al receptor que la difusión del islam era una realidad tangible en la vida del Profeta ﷺ.
La presencia de delegaciones organizadas indica la regularidad de la relación entre el centro islámico y las demás partes.
Construir una nueva sociedad basada en el islam en lugar del espíritu tribal.
La debilidad de la adhesión a la verdad frente a las pertenencias estrechas.
Volver a la verdad y reconocerla cuando se manifiesta.
La importancia de recibir a las delegaciones y a las partes influyentes con sabiduría y claridad.
Fortalecer los lazos con otras sociedades sobre la base de valores compartidos.
Sentir orgullo de pertenecer al islam por encima de cualquier otra pertenencia.
Se limita a la enseñanza general, sin extrapolaciones que no estén bien fundamentadas.
El contexto del Profeta ﷺ fue el de la fundación del Estado y la invitación al islam, mientras que el contexto actual es el de Estados e instituciones ya establecidos.
Cuando la verdad se manifiesta, reconocerla es preferible a vacilar o a actuar por mera cortesía.