El Profeta ﷺ envía cartas a los reyes del mundo invitándolos en ellas al islam
A finales del año 6 de la Hégira (6 d. H.), el Mensajero de Dios ﷺ escribió a varios reyes y gobernantes invitándolos al islam, y para ello eligió como emisarios a compañeros suyos con conocimiento y experiencia.

A finales del año 6 de la Hégira (6 d. H.), el Mensajero de Dios ﷺ escribió a varios reyes y gobernantes invitándolos al islam, y para ello eligió como emisarios a compañeros suyos con conocimiento y experiencia.
Representa una etapa en la expansión de la invitación al islam (da'wa) hacia un ámbito más amplio después de Hudaibiya, con la aparición de la dimensión universal del mensaje (risala).
En este año: el Mensajero de Dios ﷺ envió cartas a los reyes del mundo invitándolos en ellas al islam.
Se entiende que el Profeta ﷺ no se limitó a invitar a la gente de La Meca y de la Península Arábiga, sino que envió mensajes a algunos gobernantes del mundo conocidos en aquel tiempo, invitándolos en ellos al islam y exponiéndoles la verdad.
Esto ocurrió después de Hudaibiya, en el contexto de la expansión de la invitación al islam y de cierta estabilidad en la situación de los musulmanes.
Que la invitación al islam es el propósito original y la búsqueda de transmitir el mensaje (risala) más allá del ámbito de los árabes.
La invitación al islam (da'wa) pasó de dirigirse a las tribus y a los individuos a dirigirse a los reyes y gobernantes mediante cartas oficiales.
Se considera una de las primeras formas de dirigirse a los gobernantes fuera de la Península Arábiga.
Mostrar el carácter integral y universal de la invitación al islam (da'wa).
Poner de relieve la presencia del naciente Estado islámico al dirigirse a los reyes.
Ampliar el alcance del conocimiento del islam más allá de la sociedad árabe.
Enseñar a los compañeros (sahaba) el sentido de la transmisión clara y de la sabiduría en la invitación al islam (da'wa).
Incorporar la correspondencia oficial al servicio del mensaje (risala).
Abrir cauces de invitación al islam (da'wa) con los grandes centros de influencia.
Autor de las cartas y portador de la invitación al islam
Destinatario de la carta del Profeta ﷺ
Destinatario de la carta del Profeta ﷺ
Portador de la carta del Profeta ﷺ a al-Muqauqis
La fe en que el mensaje (risala) está dirigido a toda la humanidad.
La amabilidad en la invitación al islam (da'wa), el comenzar por el saludo de paz y el llamamiento a la verdad.
Superar las fronteras tribales y étnicas al transmitir la guía.
Dirigirse al poder con la verdad y sin temor.
Formar a los compañeros (sahaba) para llevar mensajes y desempeñar las tareas de la invitación al islam (da'wa).
La existencia de una organización en la elección de los emisarios y la redacción de las cartas.
Convertir la escritura en un instrumento de civilización para difundir el islam.
Limitar la invitación al islam (da'wa) o el mensaje (risala) a un ámbito reducido y no dirigirse a las personas influyentes ni a quienes toman decisiones.
La necesidad de hacer llegar el mensaje islámico a los distintos sectores por medios oficiales y prudentes.
La importancia de la planificación, de elegir representantes competentes y de redactar los mensajes con claridad.
Que el discurso dirigido a los demás requiere sabiduría y carácter institucional.
Que transmita la verdad según su capacidad y con el estilo adecuado.
La realidad contemporánea no se mide por los detalles de la correspondencia del Profeta ﷺ, sino solo por el principio de sabiduría y transmisión.
El contexto profético correspondía a los comienzos de la formación del Estado islámico y a un mundo de reyes e imperios diferentes.
Transmite la verdad por un medio adecuado, con un mensaje claro y un representante de confianza.