Llegada de la delegación de Yudham ante el Mensajero de Dios ﷺ en el año 6 de la Hégira (6 d. H.)
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En este año llegó la delegación de Yudham ante el Mensajero de Dios ﷺ.
El significado es que un grupo de la tribu de Yudham acudió al Profeta ﷺ en aquel año, pero no se menciona lo que ocurrió en el encuentro ni sus resultados.
Confirmar la presencia de delegaciones tribales en el año 6 de la Hégira (6 d. H.).
Indica la extensión de la invitación al islam a las tribus.
Refleja el vínculo de las tribus con el centro profético.
La delegación de Yudham fue una delegación de la tribu de Yudham, una gran tribu árabe cuyos asentamientos se hallaban en los confines de Sham (la Gran Siria) y en las tierras contiguas al Hiyaz. Algunos de sus hombres acudieron al Profeta ﷺ en la época de Medina. El más conocido de quienes se mencionan al respecto es Rifa'a ibn Zaid al-Yudhami, a quien también llaman ad-Dubaibi. Llegó ante el Mensajero de Dios ﷺ durante la tregua de Hudaibiya, antes de Jaibar, abrazó el islam y fue buen musulmán. Obsequió al Profeta ﷺ un joven esclavo, y el Profeta ﷺ le escribió una carta dirigida a su pueblo en la que los invitaba al islam y garantizaba la seguridad de quienes creyeran entre ellos. Este suceso demuestra la expansión de la invitación al islam del Profeta fuera del ámbito de Medina y La Meca, hacia las tribus de Sham (la Gran Siria) y del Hiyaz, y que el Profeta ﷺ empleaba las cartas y los pactos para establecer relaciones con las tribus, y no solo el combate. Los libros sobre las delegaciones recogen la noticia de Rifa'a entre las delegaciones de Yudham y la relacionan con el posterior contacto de algunos clanes de Yudham con la invitación al islam y con el Estado del Profeta.
La comunicación de las tribus con el Profeta ﷺ en un marco de paz y de visitas de delegaciones.
La comunicación entre grupos, instituciones y autoridades de referencia.
La importancia de recibir a las delegaciones y de mantener un diálogo directo.
Organizar canales de comunicación con las comunidades, las tribus y las diversas partes.
Gestionar las relaciones públicas y las delegaciones con un espíritu de disciplina.
La cortesía en la visita y la buena comunicación.
No se añade a la información lo que no consta en ella.
El contexto profético se situaba en el marco de la fundación de la invitación al islam, mientras que el contemporáneo se sitúa en el marco de instituciones y Estados ya establecidos.
Recibir a las delegaciones y comunicarse con ellas es un medio legítimo para construir relaciones.