Ejecución de Asma bint Marwan, la judía, por Umair ibn Adi en Ramadán del año 2 de la Hégira (2 d. H.) por el daño que causaba a los musulmanes
Umair ibn Adi, que Dios esté complacido con él, mató a Asma bint Marwan, la judía, en Ramadán del año 2 de la Hégira (2 d. H.) por el daño que causaba a los musulmanes.

Umair ibn Adi, que Dios esté complacido con él, mató a Asma bint Marwan, la judía, en Ramadán del año 2 de la Hégira (2 d. H.) por el daño que causaba a los musulmanes.
Forma parte de los acontecimientos del año 2 de la Hégira (2 d. H.) y de la confrontación del daño interno y externo que sufrían los musulmanes en ese período.
Y en Ramadán de ese año: Umair ibn Adi, que Dios esté complacido con él, mató a Asma bint Marwan, la judía, por el daño que causaba a los musulmanes.
El acontecimiento consiste en que Umair ibn Adi mató a Asma bint Marwan, y el motivo mencionado es que ella causaba daño a los musulmanes.
Descripción general de la intensidad del daño que Quraish y los judíos causaban a los musulmanes en Medina
La existencia de daño y hostilidad por parte de algunos opositores a los musulmanes en Medina en aquella etapa.
No se menciona ningún cambio concreto posterior.
Suceso incluido en la secuencia de acontecimientos del año 2 de la Hégira (2 d. H.).
Aparece en el contexto de la respuesta al daño sufrido por los musulmanes.
Refleja la tensión en la relación con algunas personas que dañaban a los musulmanes en Medina.
Indica la gravedad del daño y de la hostilidad en la sociedad naciente.
El autor mencionado
La mujer muerta mencionada
El daño a los musulmanes es inaceptable e influyó en el curso de los acontecimientos.
La sociedad civil en sus comienzos hacía frente a formas de hostilidad interna.
La necesidad de prestar atención a los efectos del daño sobre la cohesión de la comunidad.
El daño verbal o práctico dirigido contra un grupo religioso o social.
La obligación de tratar el daño y la hostilidad dentro de los límites legales y jurídicos islámicos reconocidos.
La advertencia contra dejar que el daño se agrave dentro de la sociedad.
La importancia de preservar la paz social y de impedir la incitación y el daño.
Que comprenda la gravedad de causar daño para la unidad de la sociedad.
El suceso no se compara directamente con los hechos contemporáneos ni de él se extrae un dictamen detallado que no esté expresamente establecido.
El contexto profético se dio en una sociedad naciente y bajo circunstancias particulares de conflicto y persecución.
El daño se afronta con medios legítimos que impidan el perjuicio y protejan los derechos.