Expedición de Abu Hadrad al-Aslami a al-Ghaba en Shaaban del año 8 de la Hégira (8 d. H.)
La expedición de Abu Hadrad a al-Ghaba tuvo lugar en Shaaban del año 8 de la Hégira, y en ella fue muerto el jefe de la tribu y los musulmanes obtuvieron botín.

La expedición de Abu Hadrad a al-Ghaba tuvo lugar en Shaaban del año 8 de la Hégira, y en ella fue muerto el jefe de la tribu y los musulmanes obtuvieron botín.
Se sitúa entre las expediciones del año 8 de la Hégira posteriores a La conquista de La Meca, en el contexto de la consolidación de la seguridad y la demostración de la fuerza del Estado islámico.
Y en Chaaban de este año tuvo lugar la expedición de Abu Hadrad a al-Ghaba, en la que mataron al jefe de la tribu y obtuvieron botín.
Se envió una expedición al mando de Abu Hadrad al lugar de al-Ghaba; esta se enfrentó a la tribu, mataron a su jefe y obtuvieron un botín.
Representa una de las expediciones militares del año 8 de la Hégira, posterior a La conquista de La Meca.
Indica la continuidad en la consolidación de la seguridad y el prestigio del Estado islámico.
Mostró el efecto de la fuerza organizada para contener a las partes en conflicto.
Enseña la disciplina en la ejecución de las órdenes y a no sobrepasar el texto.
Refleja el paso de la sociedad islámica a una etapa de organización militar.
Se inscribe en la política de expediciones para proteger el ámbito islámico.
Comandante de la expedición
Murió en la expedición
Apoyarse en la guía del Profeta ﷺ en la gestión de los asuntos públicos.
Atenerse a lo comprobado con exactitud, sin pretensiones.
Afirmar la autoridad de la comunidad creyente frente a las amenazas.
Mostrar la influencia del Estado islámico en su entorno.
La obtención del botín (ghanima) por parte de los musulmanes.
Enseñar a los soldados la obediencia y la disciplina.
La existencia de expediciones organizadas con un mando definido.
Construir la seguridad pública mediante la acción organizada.
La gestión de las amenazas a la seguridad dentro de un marco disciplinado.
La importancia de la organización y del compromiso con el mando legítimo en situaciones delicadas.
La necesidad de que el mando sea claro y de que las tareas estén definidas.
La importancia de preservar la seguridad mediante procedimientos organizados.
La disciplina y no exceder la misión encomendada.
No es correcto trasladar los detalles de los combates antiguos a la realidad contemporánea sin criterios religiosos y políticos.
El contexto profético fue el de la construcción del primer Estado y la consolidación de la seguridad en la Península Arábiga.
Las amenazas se gestionan dentro de instituciones claras y bajo un mando disciplinado.