Campaña contra los Banu Lihyan en las inmediaciones de Usfan, en jumada al-ula del Año 6 de la Hégira (6 d. H.)
El Profeta ﷺ salió hacia los Banu Lihyan, en la región de Usfan, en jumada al-ula del año 6 de la Hégira (6 d. H.), pero los musulmanes no encontraron a ninguno de ellos.

El Profeta ﷺ salió hacia los Banu Lihyan, en la región de Usfan, en jumada al-ula del año 6 de la Hégira (6 d. H.), pero los musulmanes no encontraron a ninguno de ellos.
Se incluye entre las campañas (ghazwa) del año 6 de la Hégira (6 d. H.), tras el fracaso de al-Ahzab (los Coligados), y en el contexto del seguimiento que hacía el Profeta ﷺ mediante expediciones y destacamentos.
También en jumada al-ula de este año tuvo lugar la campaña contra los Banu Lihyan, en las inmediaciones de Usfan, y no encontraron a nadie.
Significa que el Profeta ﷺ se dirigió con sus compañeros hacia el territorio de los Banu Lihyan, pero esa gente no hizo frente a los musulmanes, de modo que no hubo un enfrentamiento directo.
Ar-Raheeq al-Majtum (El néctar sellado) menciona que los Banu Lihyan habían traicionado a diez de los compañeros del Mensajero de Dios ﷺ en ar-Rayi' y provocaron su ejecución. Después, cuando al-Ahzab (los Coligados) se debilitaron y se dispersaron, el Profeta ﷺ consideró que había llegado el momento de vengar a sus compañeros muertos en ar-Rayi'.
La traición de los Banu Lihyan contra diez de los compañeros del Profeta ﷺ en ar-Rayi'.
No consta ningún cambio directo y detallado después de esta campaña (ghazwa).
Se cuenta entre las campañas del año 6 de la Hégira mencionadas en la cronología de los acontecimientos.
Muestra la continuidad de la iniciativa del Profeta ﷺ frente a quienes agredieron a los musulmanes.
Refleja la huella de la anterior traición tribal en las relaciones entre los grupos.
Destaca que la respuesta a la agresión se da bajo un mando disciplinado, sin precipitación.
Forma parte de la construcción de la seguridad y de la disuasión de la traición en la naciente sociedad islámica.
Representa un movimiento militar en el contexto de afianzar el prestigio y dar seguimiento a los adversarios.
Comandante de la campaña (ghazwa)
La parte a la que se dirigió la campaña (ghazwa)
Confiar en el plan de Dios sin dejar de recurrir a los medios.
La traición es reprobable y deja huella en la memoria histórica.
La agresión genera tensión entre los grupos y las tribus.
El Estado del Profeta ﷺ afronta las amenazas según la valoración del interés general.
La acción organizada es preferible a la reacción impulsiva.
La existencia de un mando central que dirige las campañas y las expediciones.
Afianzar el principio de la disuasión y la preservación de la seguridad.
Las agresiones previas que dejan consecuencias para la seguridad y la política.
La necesidad de afrontar las amenazas con sabiduría y valoración de las consecuencias.
La importancia de la planificación y de no precipitarse en la confrontación.
Preservar la seguridad y disuadir la traición dentro de un marco organizado.
No dejarse llevar por las reacciones impulsivas, sino ceñirse al método correcto.
No es correcto trasladar los detalles de la campaña a hechos contemporáneos de manera exacta.
El contexto profético implica revelación y una guía protegida del error, mientras que el contexto contemporáneo es fruto del esfuerzo humano de interpretación (iytihad).
La agresión se enfrenta con planificación y control, no con desorden.