Expedición de Muhammad ibn Maslama, que Dios esté complacido con él, a Dhu al-Qassa en Rabi al-Ajir del año 6 de la Hégira (6 d. H.)
La expedición de Muhammad ibn Maslama, que Dios esté complacido con él, partió hacia Dhu al-Qassa y todos murieron, excepto Muhammad ibn Maslama, que logró escapar herido.

La expedición de Muhammad ibn Maslama, que Dios esté complacido con él, partió hacia Dhu al-Qassa y todos murieron, excepto Muhammad ibn Maslama, que logró escapar herido.
Forma parte de la serie de expediciones del año 6 de la Hégira y muestra la continuidad de la actividad militar organizada en aquella etapa.
Y en Rabi al-Ajir de ese año: tuvo lugar la expedición de Muhammad ibn Maslama, que Dios esté complacido con él, a Dhu al-Qassa. Todos murieron, excepto Muhammad ibn Maslama, que fue llevado herido.
La información del suceso indica que la expedición se dirigió a Dhu al-Qassa y que todos sus miembros murieron, excepto Muhammad ibn Maslama, que regresó herido. El pasaje de referencia coincide con ello en general, y añade que los que salieron eran diez hombres y que el enemigo era de cien, que les tendieron una emboscada y los mataron, salvo a Ibn Maslama, que escapó herido.
El pasaje de referencia indica que esta expedición se enmarca en la serie de misiones y expediciones del año 6, después de mencionar la expedición de Ukkasha ibn Mihsan a al-Ghamr.
Tras esta expedición se pasó a enviar la Expedición de Abu Ubaida ibn al-Yarrah a Dhu al-Qassa.
Documenta una de las expediciones (sariyya) del año 6 de la Hégira (6 d. H.).
Muestra la continuidad en la gestión de los enfrentamientos con las partes hostiles en aquella etapa.
Refleja los sacrificios y las pérdidas que se producían en las expediciones (sariyya).
Destaca el significado de la paciencia y la firmeza en la adversidad.
Forma parte de la construcción de la experiencia organizativa y militar de la sociedad musulmana.
Representa una parte del seguimiento de las expediciones en el año 6.
Comandante de la expedición y superviviente herido
Los miembros de la expedición que murieron
La firmeza ante la prueba y la supervivencia de un herido.
El sacrificio y la asunción de responsabilidades.
La unión del grupo en las misiones difíciles.
La continuidad de la presencia organizada del Estado profético frente a las amenazas.
Enseñar la paciencia ante la pérdida y la herida.
La existencia de expediciones organizadas con un mando definido.
Gestionar el conflicto dentro de un marco organizado y no improvisado.
Las misiones sobre el terreno que pueden sufrir pérdidas y requieren paciencia y disciplina.
Prepararse para los riesgos y mantenerse firme cuando ocurre la pérdida.
La importancia de la planificación, el seguimiento y la evaluación de los riesgos.
La necesidad de organización en la gestión de las misiones delicadas.
La paciencia en las adversidades y no derrumbarse ante la desgracia.
La realidad contemporánea no se mide por el acontecimiento, salvo en los significados generales expresamente señalados.
El contexto profético se daba en expediciones vinculadas a la dirección de la revelación y el mensaje.
Las misiones difíciles requieren un mando claro y paciencia ante los resultados.